

Ayudar a los demás
¿Te has
fijado cuántas veces las personas ayudan a otras? El otro día vi que una señora
ya grande quería cruzar la calle, pero nadie le decía si le podían servir en
algo, hasta que me decidí a ir con ella para ayudarla a cruzar, me dio las
gracias con una gran sonrisa, y eso me hizo sentir muy bien.
Es muy bonito
poder ayudar a las persona que necesitan algo, yo nunca me la había imaginado
hasta que le ayude a esa señora, comprendí que todos nos podemos ganar el cielo
ayudando a quienes nos necesitan.
Nuestro amigo Cázares nos invita a
que seamos como el Buen Samaritano, porque una vez dijo: “Cuatro cosas debemos
al prójimo: ayudarle en sus necesidades; consolarle en sus penas; soportarle en
sus defectos; edificarle con nuestros ejemplos.” Yo trataré de seguir este
consejo.
¿Te animas?