

Estoy muy emocionado porque pronto haré la primera comunión; ¿qué, por qué estoy emocionado? pues porque recibiré a Jesucristo por primera vez, mi corazón se llenará de alegría y paz; además para poder hacerlo me confesaré para que mis pecados puedan ser perdonados y mi alma estará limpiecita para recibir a Jesús.
Mi catequista me dijo que la comunión es el cuerpo y la sangre de Jesús transformados en pan y en vino y que Él quiso quedarse así para ser nuestro alimento, porque es cierto que con la comida podemos ser más fuertes y tener vida.
En mi colegio nos enseñaron que nuestro amigo José Ma. Cázares decía: “la Sagrada Comunión es el pan de los fuertes”; yo por eso haré mi Primera Comunión, espero verte un día haciendo la tuya.