regresar

guías de oración

libro de visitas

televisión

videos

presentaciones

imágenes

temas de los encuentros

DECIR LA VERDAD

Oye amiguito, ¿tú has dicho mentiras? Yo sí y no me siento nada tranquilo cuando las digo, por eso me he propuesto no volverlas a decir.

    A veces las he dicho para librarme de algún castigo y la verdad ha sido peor; en otras ocasiones las he dicho para demostrar lo que no soy, por no quedar mal con mis amigos, pero cuando saben que he mentido me da más vergüenza.

    Ahora que digo la verdad me va mejor, me siento más contento, todos me creen. Cuando decía mentiras sabía que estaba mal y sentía algo dentro de mí que no me dejaba tranquilo. Por eso procuro no decir mentiras, muchas veces hacen más grande un problema, además mis papás se ponen tristes al saber que no les tengo confianza para decirles la verdad.

    Fíjate que me acabo de enterar de algo que dijo nuestro amigo José Ma. Cázares: “La verdad nunca hace daño ni a los que las dicen ni a los que la escuchan”; y esto es cierto, es mejor decir la verdad, pues así las demás personas podrán confiar en nosotros. Además aprendí que cuando hago algo, bueno o malo, trae una consecuencia, y debo aceptar el premio o el castigo por lo que haya pasado.

    Amiguito, si dices la verdad te sentirás tranquilo y todos tendrán confianza en ti, así que anímate a decir la verdad como yo lo hago ahora.